EL ESTANQUE DE LOS PATOS POBRES

         Noema es una chica gallega que debe tener ente seis y siete años y cuenta el mundo, especialmente familiar como lo ve. Su padre viaja bastante, salvo en vacaciones que pasa mucho tiempo con ellos. Hace poco Noema ha tenido un hermano pequeño, Pablo. Pero con quien de verdad se entendía bien es con uno de sus abuelos. A veces, no entiende algunos comentarios de los mayores y, otras veces, los entiende y se da cuenta de que disimulan. El abuelo de Noema le ha contado muchas historias, de cuando era pirata… Un día le dio un buen susto a Noema pues no contestaba a las preguntas y tenía un aspecto muy raro. Cuando llegó la madre, lo llevaron en una ambulancia al hospital. A partir de esa fecha, el abuelo dice que pronto se marchará y Noema lo sabe, aunque su madre se ríe mucho delante del abuelo y luego llora. El día que Ramona, la asistenta, despertó a Ramona y le dijo que se iba a casa de una amiga varios días, la niña le sacó la verdad: el abuelo se había muerto y la niña lo quiso ver. No le impresionó mucho, pues ya habían jugado a hacerse el muerto. Unas veces han mencionado el cielo, pero no queda claro el lugar a donde van los que se mueren. De hecho Noema lo busca en el cielo en el lugar de las estrellas. Puede ser un buen libro para dar a leer a un niño o niña de siete u ocho años que tenga un pariente próximo a morir. A raíz de la lectura se le puede dar la explicación de que la muerte es irreversible pero que el cielo no es dónde están las estrellas sino estar junto a Dios y los seres  queridos que han fallecido antes. De acuerdo a ese posible criterio, es un libro para el momento oportuno entre los 6 y 8 años, cuando se quiera explicar la muerte a un niño.