EL PALACIO DE LAS CIEN PUERTAS

          No es necesario haber leído Alicia en el país de las Maravillas o El mago de Oz, u otros relatos similares, si bien el autor hace referencias frecuentes a grandes clásicos de la literatura. Si no estás dispuesto  a pensar, es mejor que dejes el libro. El palacio de las cien puestas está abierto a numerosas posibilidades en función de las decisiones que vayas tomando. Según decidas una cosa u otra, pasarás a una página o a otra. La mayoría de las decisiones están apoyadas en razonamientos lógicos, aunque lo lógico no sea siempre lo que parece a primera vista, como en el caso de Alicia en el que no se sabe si quien está en el mundo real es ella o nosotros. En todo caso, el gato siempre hace algún comentario. Pero si no has leído Alicia en ninguna de sus versiones, puedes comprender buena parte de este libro y descubrir que las historias no siempre tienen un comienzo y un final similar.