ANDANZAS DEL CID CAMPEADOR
Adaptar una joya literaria siempre es arriesgado, pero Del Amo consigue una buena pieza literaria, siguiendo las pautas del Poema del Mío Cid salvo en la mocedad del protagonista, que la recrea según el contexto histórico apropiado. Los capítulos posteriores están encabezados por unos breves versos que encuadran la escena a recrear. Prepara muy bien, cargado de dramatismo, la Jura en Santa Gadea en la que D. Rodrigo hace jurar en público a su rey Alfonso que no ha tenido nada que ver con el asesinato de se su hermano, el hasta entonces rey del territorio colindante. Alfonso, despechado, después de jurar, destierra a D. Rodrigo, quien tras dejar a doña Jimena y a las dos hijas del matrimonio en un monasterio para su custodia hasta su regreso, sale del reino. Pero a Rodrigo le acompañan dos centenares de guerreros que quieren compartir la suerte con él. Se suceden los capítulos hasta la conquista de Valencia, el perdón real y la promesa de matrimonio de dos infantes de Lara con las hijas del Cid. Carga las tintas en la cobardía de ambos infantes durante su estancia en Valencia. Relata con vivacidad los malos tratos que sufren ambas doncellas en el viaje hacia las tierras de los infantes y el juicio que reclamará al rey Alfonso el Cid, quien será vengado de la ofensa sufrida. Resulta una excelente introducción a este texto medieval, que no quita las ganas de leerlo íntegramente más adelante.
