EL CAPITÁN DE LA BAHÍA
Decía que era capitán de barco, pero nadie le había visto irse de viaje; un día decidió trasladarse a vivir cerca de la bahía más próxima. Sabía que tres famosos piratas podían intentar desembarcar para el pillaje, pero su mayor problema fue la abundancia de ratones. Contrató a la señora Maruja, que resolvió el problema pero resultó ser una bruja. Quizá por eso, apareció un cocodrilo en la piscina pero el niño que se fue a bañar no sólo no se asustó sino que trató de buscar quien le arreglara los dientes que tenía estropeados. Cuando apareció el pirata más temido, resultó que sólo tenía media pata de palo y un gran baúl donde no se sabía bien que tesoros podía guardar. Enlazando unas historias con otras, el autor esboza un relato situado en un contexto gallego con fuertes contrastes que provocan el humor del lector. Por el contenido es más aconsejable para quienes ya tengan un cierto dominio de la lectura, quizá en torno a los siete u ocho años.
