LUIS, FEDERICO, ANDRÉS
Por el título se podría pensar que son tres amigos, pero no es así. Son los tres nombres que le pusieron al nacer a un mismo niño. Pero el caso es que usa un nombre y un estilo diferente según el lugar. En casa, Federico es obediente, educado, ordenado, etc. En el colegio es uno de los cabecillas que controla lo que pasa en los recreos y quien no hace lo que dice Luis lo pasa mal. Un año, Federico está con ganas de que comience el curso, pero al llegar al colegio descubre que el cambio de ciclo supone cambiar de lugar para el descanso escolar; allí comienza a ser Andrés, un chico al que los mayores le quitan el bocadillo o le empujan si se cruza en su camino. Después de pensarlo, Federico va a secretaría del colegio para que en todos los documentos sólo se use un nombre: Federico. Quizá ha aprendido que no se puede cambiar de conducta al cambiar de lugar. Vale la pena su lectura, especialmente en algunos casos.
