UN TESORO EN EL PATIO

          Los padres de Neil se van a pasar una semana de vacaciones a la ciudad francesa de Lyón, lugar en donde se conocieron. Para eso, dejan a su hijo Neil con los abuelos en un pequeño pueblo del norte de Cataluña. Neil se ha empeñado en que lleven su bicicleta, pero no lo ha conseguido; espera aburrirse notablemente. Al llegar, les esperan sus abuelos y Neil ve, mientras entra en la casa, a una chica negra sentada en un banco del pueblo. La vida en el pueblo es tranquila, apenas viven 16 personas y pronto descubre el chico que la familia de Alba, la chica que vio al llegar, procede de un país africano, pero que llevan unos años viviendo en España. Nada rompería la rutina si no fuera porque es la fecha de la gran hoguera, en la que se quema todo lo que sobra, y que es fruto de una bonita tradición secular. Desmontando una cama antigua para la hoguera, Neil encuentra una carta y comparte con Alba su descubrimiento. Cabe la posibilidad de encontrar un tesoro. El relato muestra la capacidad de integración por encima de nacionalidades y de razas.