LA JUNGLA 4.0
Jonh McClanc tiene una sencilla misión: escoltar a un hacker. Lógicamente, tratándose de McClane las cosas se complicarán mucho.
Salvo un breve detalle sensual al comienzo de la película y una irreverencia, el resto de la película es una entretenidísima sucesión de peleas y persecuciones sin más objetivo que el de divertir al espectador.
En un mundo donde los piratas informáticos provocan el caos en el tráfico, transportes, bolsa, economía y comunicaciones, Bruce Willis vuelve a poner en marcha su músculo analógico y su lengua afilada. No le hace falta más para provocar su propio caos, que es el elemento en que mejor se mueve.
Entre topetazos, chistes y situaciones increíbles (totalmente increíbles) McClane logra aproximarse a la primera La jungla de cristal. Secuencias como la del coche contra el helicóptero, la del camión contra el avión o la de Maggie Q , contra Bruce Willis tienen tanto de absurdo delirante como de jolgorio total. No se pierdan lo que se le ocurre para matar al malo: la esencia de McClane; alguien tiene que hacerlo.
La jungla 4.0 no olvida a sus antecesoras pero también tiene cierto aire a 24. A McClane le secuestran la hija. Pero aquí la chica, en vez de dar grititos y sentarse a esperar, es digna descendiente de su padre, todo un carácter, que se podría haber aprovechado mejor.
Un entretenimiento bien realizado.
