GRU 2 – MI VILLANO FAVORITO

No
hay mucha trama. La cuestión del espionaje a un villano es una excusa. Pero hay
la trama justa que se necesita. Están los minions, que son, obviamente, un
bombazo con su insensatez y despreocupación. Así que los explotan. Pero justo
lo que se necesita. Están las peques (Margo, Agnes y Edith), que aportan la
dosis de arrasadora ternura. Pero sin pasarse. Justo lo que se necesita. Esa
capacidad de aportar justo lo que se necesita a una sucesión de gags, es lo que
le hace una buena peli. Original (pese a ser una secuela), brillante y siempre
juguetona.

Concebida
para que el público no pare de reír, tontería tras tontería, pero tonterías muy
divertidas. El factor añadido es que Gru está considerado ahora como un buen
partido por las vecinas. Y, una de ellas, quiere emparejarle con alguna de sus
amigas. La cita que le organiza es divertidísima. Y, como las vecinas quieren
que se case y las peques quieren una mamá, será Lucy, la agente federal, tan
loca como Gru (o más) la que se lleve el gato al agua y cure nuestras pupas.

Descacharrante
para los peques, muy satisfactoria para el público adulto.