INSIDE OUT – DEL REVÉS
Aunque puede gustar a los niños, no está dirigida a ellos. Es una película con mucha fuerza, mucho ingenio y viene a ser una especie de manual acerca del conocimiento y los sentimientos.
Hasta los 11 años, sentimiento de Alegría ha triunfado en la mente. Pero algo ocurre y Tristeza, Asco, Miedo e Ira comienzan a generar cada vez más recuerdos.
Esa capacidad para penetrar tan profundamente en la psicología de un niño, depara momentos dramáticos y tristes. Pocas películas han sabido reflejar mejor la angustia, el desconcierto y la inseguridad de la infancia. Y el modo progresivo en que se superan esas etapas, el descubrimiento de que la vida es agridulce.
Con todo, logra hacerse muy divertida, saltando de la comedia a la lágrima, con unos golpes de humor sorprendentes y escenarios ocurrentes: la habitación del pensamiento abstracto con dibujos animados cubistas o la zona de Imaginación o los generadores de Sueños o el tétrico Subconsciente. Cada secuencia es un alarde de imaginación tratando de dar consistencia a conceptos tan abstractos.
Para un adulto, al igual que con Toy Story, es una película con nostalgia a chorros.
