JIM BOTON Y LOS TRECE SALVAJES
Tras la aparente ingenuidad de la narración, hay una enorme carga imaginativa y simbolismos creativos. Ante la necesidad de contar con un faro en la pequeña isla en la que reina Alfonso Doce-Menos-Cuarto, Lucas el maquinista y Jim irán en busca del señor Tur Tur, quien podría hacer esa labor en la isla de Lummerland. Tras preparar a las locomotoras Emma y Molly, salen navegando hacía lejanos territorios. No tardarán en encontrarse con una sirena que les complica y facilita la vida sucesivamente. Lucas se las ingeniará para salir de allí sin quedar atrapados por las fuerzas magnéticas. Al llegar a China, donde ya son conocidos, localizan al dragón para pedirle que cambie; además se tienen que enfrentar a los Trece Salvajes que se convierten en doce cuando uno de ellos deja de ser capitán. Cuando comprueban que el origen de Jim es de alta alcurnia, parece apropiado que se case con la princesa china… Un despliegue de fantasía, de soluciones inesperadas. Sólo gustará a quienes sean capaces de dejarse sorprender por lo inverosímil. Ende es especialmente conocido en España por la publicación de La historia Interminable y de Momo.
