LA MAGIA DEL SAMURÁI

Quique vive con su madre en un piso. Un día, estando en su habitación un objeto entra, rompiendo el cristal de la ventana. Es una estatuilla que representa a un samurái. Es pequeña, pero muy bien hecha y en algunos momentos abre los ojos. Quique se lo explica a su madre intentando descubrir alguna explicación extraordinaria, pero su madre no le da ninguna importancia. Quique con la ayuda de su amiga Laura tratará de desentrañar un misterio en el que empiezan a aparecer personajes misteriosos. Quique pide también a su madre, que le lea unos folios que escribió su padre antes de morir cuando estaba investigando sobre la cultura japonesa. El relato tiene garra, está bien narrado y su desenlace irrumpe en las últimas páginas. Puede ayudar a aclarar ideas a algunos jóvenes lectores en un momento en el que la literatura mágica –de muy diverso calado y estilo- ha invadido el mundo de lecturas juveniles.