ALEJANDRO NO SE RÍE

Narración de un chico de ocho años sobre una situación que puede ocurrir en cualquier lugar. La diversión fundamental del grupo de amigos es jugar a fútbol; el narrador, como tiene gafas, siempre acaba jugando de portero, a pesar de sus protestas. Un día el balón sale del campo de juego y rueda hasta un banco donde una señora está con un chico especial, de nombre Alejandro. Poco a poco, se reúnen todos junto a él y uno de ellos explica lo que le pasa: es un niño deficiente mental. A partir de ese momento, la preocupación fundamental del grupo de amigos será que Alejandro se ría. Inventan todo tipo de trucos, pero sólo lo conseguirán cuando aprende a jugar con ellos y logra meter un gol.