EN EL MAR DE LA IMAGINACIÓN

En cada página del libro aparece un niño o una niña. Unos hablan con la lluvia, otros juegan con amigos imaginarios pero cuando renuncian a ellos para jugar con los reales se encuentran que los imaginarios ya han ocupado el campo de fútbol. Un niño va a jugar a fútbol seguro porque él lleva el balón; a los pocos días cada uno aparece con el suyo y todos juegan solos. Josefina se pasa horas delante de un plato que contiene entre sus condimentos cebolla y a las horas comprueba que le encanta la cebolla. Es un río de imaginación el que desborda el autor; en muchos casos con una pizca de humor sobre la vida real de un niño. Las ilustraciones de Roger Olmos acompañan a la creatividad del escritor.