PINOCHO

         Pensada para primeros lectores, se presenta la historia de Pinocho adaptada al lenguaje infantil y con abundante ilustraciones. Cuando Geppetto, un hábil carpintero, construyó la figura de Pinocho, no podía imaginar que un hada le convertiría en un ser vivo. Pero Pinocho mentía y cada vez que lo hacía le crecía la nariz. Un día, fue tragado por una ballena y en el vientre del pez se encontró a Geppetto. Pinocho fue valiente y salvó al carpintero. El hada, en recompensa, le convirtió en un ser de carne y hueso. La expresión “te crece la nariz”, si mentimos, la asociamos a la popular figura de Pinocho; relato con el que su autor resaltó el valor de la sinceridad.