LA ISLA DE LAS MONTAÑAS AZULES
La familia de Martinho se traslada a vivir de Portugal a la isla de Mallorca; les han dicho que es muy fácil ganar dinero allí y la familia de Martinho es numerosa y pobre. La idea inicial que se ha hecho el chico de la isla es muy diferente de la realidad. Su conocimiento es similar al que tú puedes tener de algunas islas portuguesas. Hacen el viaje en tren desde Galicia hasta Barcelona. Todo le resulta atractivo, pero es inevitable que en algunos trayectos se duerma. Tras un emocionante viaje en barco para el chico llegan a la isla y tras dar muchas vueltas entran en contacto con algunos compatriotas. Pronto descubren que no es tan fácil ganar dinero como les habían dicho. Martinho no puede trabajar pues es muy joven y nadie está dispuesto a contratarle; sí, en cambio descubre que algunos de los chicos que conoce viven de pequeños hurtos… Un día sus padres le dicen que van a ir a otra zona de la isla a visitar a unos conocidos portugueses. Martinho sufre cuando descubre que se va a quedar a vivir con ese matrimonio sin hijos. Su mirada a la madre, no encuentra respuesta. Se dedica a la venta en la playa de refrescos, siempre pendiente de que la policía municipal no le descubra. Pronto se da cuenta de que esas personas que le acogen no tienen ningún interés por él; un día, tas unos agitados acontecimientos, huye y regresa a su domicilio. Su padre pasa por estados de entusiasmo cuando prevé un empleo a abusar del alcohol cuando se encuentra desesperanzado. Un encuentro casual con un profesor español jubilado cambia la vida de Martinho, aunque en estos últimos meses ha aprendido mucho de la vida.
