EL CASO DE UN COCODRILO EN INTERNET
Por el contenido y extensión, se aconseja su lectura más cerca de los diez años. En este caso Charly y sus amigos se van a llevar una grata sorpresa cuando en el colegio les propongan tener clases de informática, y dentro de esa materia, enseñar a diseñar una página web. La respuesta es unánime, aunque algunos bajan la mano cuando se enteran que el profesor de esa materia será el profesor de matemáticas del año anterior. Charly ve la ocasión de oro para crear una página web en la que anunciar a su agencia de detectives llamada Charly&Company. Estefi ve que es la ocasión de convencer a sus padres de que le cambien su viejo ordenador por uno nuevo y que además disponga de conexión a Internet. Sin embargo, los padres de Estefi no son partidarios de hacerlo por el momento y la chica estará a punto de meterse en buen lío cuando va a un ciber-café a navegar por Internet y conoce a un chico bastante mayor que ella que le ofrece un ordenador nuevo a cambio del viejo y una cierta cantidad de dinero. El chico le llama alguna vez a casa, ofrece información contradictoria sobre la venta… pero es tanta la ilusión de Estefi por tener un nuevo ordenador que para cuando sus padres quieran tomar cartas en el asunto, ya está hecha la operación. Afortunadamente, Estefi en esos movimientos ha levantado sospechas entre personas amigas que le ayudarán a resolver la situación en la que se había metido. Quizás el autor debiera haber incidido más en los peligros que supone dar datos personales a extraños, especialmente cuando hay una notable diferencia de edad. Internet es un gran instrumento, pero hay que andar con el mismo cuidado con el que uno se movería en una gran ciudad de un país desconocido y peligroso.
