3 Y UN PAPAGAYO PERSIGUEN AL LADRÓN DE CAJAS FUERTES
Leo, Sansón y Flo son dos chicos y una chica quienes junto con Malhechor, el papagayo de Flo, son detectives. Es que estudian en un colegio muy especial, pues es un antiguo castillo abandonado. Un día, descubren que uno de los cristales de las ventanas de la parte inferior ha sido roto; al entrar ven una caja de caudales abierta y unas huellas en el polvo. La madre de Leo es policía así que cuando le avisan, se presenta con un coche patrulla. La conclusión a la que llegan es que una caja de caudales tan antigua, estaría casi seguro vacía. El conserje no piensa lo mismo: por lo visto, hubo un pleito entre él y su primo por ver quien era el propietario del castillo. Todo parece indicar que el primo del conserje puede haber abierto la caja fuerte. La cosa se complica al saberse que el padre de Leo había sido ladrón y que se enamoró de su madre cuando ésta la detuvo. La historia se aclara y acaba en el aeropuerto; con el ladrón a punto de embarcar rumbo a Buenos Aires. Efectivamente, él primo del conserje había abierto la caja fuerte donde estaba el testamento en el que quedaba claro quien era el verdadero propietario del castillo.
