PALABRAS Y CUENTOS PARA PADRES
Nos preocupamos por dar a nuestros hijos siempre lo mejor en todo lo material, intentando compensar la falta de la familia, de apoyo, de comprensión y paciencia. Sería maravilloso que nuestros hijos encontrasen en nosotros el amor que necesitan, carencia que es cada vez mayor en estos tiempos tan veloces y tan complicados.
Supongo que la vida es la que nos precipita al vacío de la familia y nos hace en ocasiones intentar tomar lo que nos parecen los caminos más fáciles y mejores para nuestros hijos, pero no conseguimos solucionar nada sino empeorarlo todo, porque la base es la que sigue fallando. Y falla porque no hemos podido estar ahí el tiempo necesario y cuando hemos tenido ese tiempo, no hemos tenido ganas porque estábamos demasiado agotados.
Hasta que un día, se acercan a nosotros y nos piden dinero para salir, es entonces cuando nos damos cuenta de la realidad: Tuvimos hijos, crecieron en un mundo aparte del nuestro y un día sin más, entran en un mundo que los adultos no somos capaces de controlar: El mundo de los adultos. Una vez instalados en este mundo sólo nos queda rezar.
