¿LA TV Y LA NUEVAS TECNOLOGÍAS VERSUS HIGIENE DEL SUEÑO?

Los especialistas consideran que
el sueño, al igual que ha ocurrido con la nutrición y con el deporte en los
últimos años, ha de abrirse un hueco en la agenda de prioridades, con una labor
pedagógica que está dando sus primeros pasos. Porque las consecuencias de
dormir poco son muchas: afecta a la función cognitiva, al estado de ánimo, la
concentración, la memoria, facilita la depresión y la irritabilidad, por citar
sólo algunas cuestiones (ver información adjunta detallada). Un niño que duerme
siete horas, cuando al menos tendría que descansar nueve, dobla sus
posibilidades de fracaso escolar, señala Albares.

Esta advertencia es igualmente o
incluso más válida para los adolescentes, con unas características propias, ya que
en esta etapa el reloj biológico hace que tengan sueño más tarde mientras siguen
necesitando por lo menos 8.30 horas de descanso, ya que su cerebro está en
formación (hasta los 20 años). Pero la realidad, la organización horaria, el
pulso de la sociedad complica mucho dormir lo adecuado, que es una función
básica.

Las actividades extraescolares, la
cantidad de deberes, los horarios de los padres, la cena tardía, los programas de
televisión… retrasan el horario para acostarse a la cama. La Asociación
Americana de Pediatría (AAP) ha hecho una declaración pública sobre la falta de
sueño y su impacto en los adolescentes, y varias recomendaciones. En primer
lugar señalan que los pediatras tienen que educar a chicos y padres para que encajen
sus necesidades fisiológicas de sueño (8,5-9,5 horas). La siesta o dormir el
fin de semana no son sustitutivos.

Los pediatras y los profesionales
del cuidado infantil han de ofrecer información científica a las
administraciones escolares y asociaciones de padres sobre los beneficios de
retrasar de forma general la hora de entrada en el instituto como una forma muy
efectiva en términos de coste-beneficio para solventar el problema de la falta
de sueño de los chicos. Este agosto, la Academia Americana de Pediatría lanzaba
un aviso e identificaba «el insuficiente sueño en los adolescentes como
una importante cuestión de salud pública que afecta la salud, la seguridad y el
éxito académico de los estudiantes de nuestra nación». Una de las
principales recomendaciones que realizaba -ver información- es que los
institutos retrasen su hora de entrada para facilitar el descanso y ésta que no
sea antes de las 8.30 h.

En Estados Unidos la organización
horaria laboral es diferente por ejemplo, se cena antes pero debe recordarse
que muchos chicos trabajan unas horas para costearse sus gastos personales y
participan más en actividades sociales.

En España, señala Santiago
Garcia-Tornel, pediatra y médico asociado del hospital Sant Joan de Déu, los
horarios tendrían que cambiar por decreto. Lo dice a modo de reflexión abierta
al señalar que en la sociedad hay un problema general de sueño. No se trata de
modificar horarios de entrada en las escuelas, sino de un estilo general de
vida. Hay niños, señala, que vuelven muy tarde de practicar un deporte, han de
cenar, hacer los deberes….y responder 2.000 watsaps.

El sueño es una función
fundamental para el cuerpo, y si se le roban horas las consecuencias son
graves. A veces, señala Albares, buscamos soluciones complejas a la hora de
analizar el fracaso escolar, cuando tenemos en las narices una fórmula
sencilla: dormir lo adecuado mejora el rendimiento académico. ¿Por qué no lo
probamos?, se pregunta este especialista de la Clínica del Son Estivill.

Se duerme una hora menos que hace
unas décadas, el 50% de los adolescentes no descansa lo necesario, muchos
tienen problemas para conciliar el sueño por el exceso de actividades, al
televisión y el uso de la tecnología. Un estudio de la Universidad de
Pensilvania indica que el 28% de los estudiantes de High School (finales de ESO
y bachillerato) se duermen en clase por lo menos una vez por semana. El 80% de
los que dicen dormir bien tienen buenos resultados académicos, indica el
estudio. Aquí aún escasean los estudios, simplemente porque aún no hay una
conciencia generalizada sobre la importancia del sueño. Por ello, la plataforma
Ara És l\’Hora ha preparado una actividad pedagógica pensada para que profesores
y alumnos reflexionen y se documenten de forma didáctica sobre los beneficios
de dormir bien. La cuestión es si habrá dotación presupuestaria o se mantendrá
el largo letargo.