UN TIESTO LLENO DE LÁPICES
En la edición de Espasa viene un acertado resumen que paso a transcribir: “Esta es una divertida historia familiar narrada con humor, imaginación y mucha ternura por uno de sus protagonistas, un chico de doce años. Ser escritor es para él un juego de invierno. Por ello, cuando llueve y no puede salir a pescar, escribe en un cuaderno sobre su padre, un dibujante casi pelirrojo, que a veces tiene muy mal genio y que no lo sabe todo, pero que es mágico. O sobre su madre, que quiso ser astronauta y ahora fríe croquetas, lee y toca el piano. Y también sobre sus hermanos Marta, Pablo y Nuria, que es distinta a las demás niñas, con sus ojos como una chinita”. Lo más logrado del cuento, precioso, es la relación de la familia con la hermana deficiente.
