MIGUEL SE ESCRIBE CON “M” DE MERENGUE
El padre de Miguel tiene que dar unas conferencias fuera de su ciudad habitual y le va a acompañar su esposa. Miguel se irá a pasar esos días con los abuelos paternos al pueblo. El niño considera que es un lugar aburrido y no quiere ir; a la madre le da pena, pero, al final acaba por ir. Los primeros días no disfruta mucho, pero poco a poco va conociendo algunas costumbres, a tratar a los animales, se hace amigo de Curro. También tiene algunas experiencias inesperadas, pero sobre todo se va haciendo más recio. Un día al volver de jugar en el río, donde ha perdido la ropa se encuentra de golpe con sus padres que han regresado a por él. La madre se pone hecha una furia por el estado de suciedad en que lo encuentra; el padre no le da especial importancia. Al final del relato, Miguel se quedará con ganas de regresar y convivir más tiempo con sus abuelos y con los amigos que ha hecho en el pueblo.
