EL TALISMÁN QUE VINO POR EL AIRE
Las cigüeñas son aves migratorias y según el cálculo que han hecho algunos animales amigos de Ciconia, una cigüeña especialmente amable, tiene que estar a punto de llegar. Aunque se retrasa su llegada, sus amigos: el ganso, el topo, el tejón, el corzo… no renuncian a verla llegar por los aires, y efectivamente a las pocas horas se produce su llegada y quedan para contarse novedades. En esta ocasión Ciconia les cuenta que trae un talismán que se lo ofreció un anciano viajero al que salvó en el Nilo. El talismán tiene el efecto de conseguir los deseos que le exprese el poseedor. Todos lo quieren ver –es una moneda de oro- pero sobre todo tenerlo unas horas. Se establece un turno y cada uno va descubriendo que pequeñas cualidades que poseía pueden dar mucho de sí. Pero no pasa mucho tiempo sin que la raposa decida robar la moneda; así lo hace y sale huyendo en busca de un rico buey a quien espera vendérsela por buen precio. Ambos truhanes intentan engañarse. Ciconia permanece tranquila, quizás porque conoce el auténtico secreto del talismán. Cuando todo se aclara, entienden la razón por la que Ciconia no había perdido la paz. Bien narrada; es una historia bonita y sugerente.
