CAMPOS DE CASTILLA
Desde la melancolía, con brotes de esperanza y retazos de tristeza, Machado canta las tierras de España y sus hombres. A lo largo de las páginas de este libro circulan las dos Españas, el pasado y el presente, Soria, La Mancha, Andalucía… Machado teme al Quijote que todos llevamos dentro y no le satisface el Sancho Panza que también nos acompaña. Leer a Machado no resuelve nuestras inquietudes, pero aviva el ansia de infinito de un poeta que busca a Dios, aunque acabe refugiándose en lo que se percibe por los sentidos.
