LAS LOCAS AVENTURAS DEL CABALLERO Y SU JUGLAR

Antes de convertirse en rey el príncipe Bonifacio debe de superar una serie de pruebas comúnmente aceptadas. De momento se dedica a recorrer los castillos con su amigo Udolfo; ambos disfrutan como juglares y no tienen mucho interés en cambiar de vida. Pero la llegada de una princesa dispuesta para casarse con el heredero del reino cambia las cosas. Bonifacio está dispuesto a superar las pruebas necesarias: coger el tesoro de un dragón; como no puede vencerlo, logra engañarlo con astucia. Lo de liberar a una princesa prisionera, se lo facilita la misma bruja, harta de ir cantar a la princesa. A pesar de la aparente imposibilidad logra vencer a un caballero en un torneo, conseguir desencantar a un príncipe… en fin, cuando se presenta a pedir la mano de la princesa les parece imposible que haya podido superar todas las pruebas. Cuando comprueban que es así, no hay ningún obstáculo para la boda, salvo que la princesa de quien está enamorada es del príncipe trovador, por lo que después de casarse, Bonifacio volverá a llevar la misma vida que antes, pero esta vez junto con su esposa. Es una parodia de los tópicos caballerescos, por lo que para apreciar el sentido del humor se requiere una cierta edad.