¡WINNIE NO HABLES CON EXTRAÑOS!

Un día estando juntos Winnie the Pooh y Piglet, vieron pasar a Christopher quien se dirigía a casa de su abuela. Los ositos se sorprenden de que salga sólo del Bosque, pero Christopher les explica cómo su madre le ha dado algunas reglas básicas y que además comienza a ser mayor. Una de esas reglas elementales es: no hablar con extraños; tras explicarles que fuera del Bosque hay miles de seres, tiene que enseñarles que al no ser posible saber por el aspecto la bondad de la persona que tienes delante, es una medida de prudencia elemental que un niño no se dirija a un extraño sin permiso de sus padres. Poco después, estando en casa, oyen llamar a la puerta; preguntan ¿Quién es? y al descubrir que es Topo que viene a traer un encargo le abren. Topo es conocido por los ositos. Después llama Christopher quien les cuenta su visita y de paso, les invita a ir un día a su casa. Al final del libro, vienen seis consejos para vivir esta norma de prudencia.