¡QUÉ ASCO DE BICHOS! EL COCODRILO ENORME
Tiene dos partes totalmente diferenciadas; tanto que podrían ser dos libros distintos. En la primera, titulada ¡Qué asco de bichos! Va pasando revista a diversos animales con un texto divertido, ocurrente, que a veces tiene cierta rima: actúan un cerdo, un león, un oso-hormiguero, un cocodrilo, un escorpión… En la segunda parte, narra la historia de un cocodrilo que comenta con otro que tiene previsto comerse un niño; para eso decide salir del río y cuenta, mediante acertijos y medias palabras, los animales que se va encontrando, sus intenciones… Todos intentan convencerlo de que no lo haga, pero él se ríe y sigue en busca de niños; cada vez tiene que ir más lejos. Se instala en un tio-vivo de la ciudad donde, entre animales de plástico, espera poder atrapar un niño; pero uno de los animales a los que había contado su propósito desbarata sus planes; nuevamente lo vuelve a intentar, con un resultado similar; así varias veces, hasta que un elefante con su trompa lo hace voltear y lo lanza lejos quitándole las ganas de volver a intentar capturar niños.
