EL CAMELLO DE HOJALATA
Samira vive con su abuela en las afueras de una gran ciudad de un país de religión musulmana. Se dedican a recoger objetos del basurero municipal. Un día, el jeque de la tribu a la que pertenecen, se presentó ante la chavola en la que viven y pidió ver a la abuela. Su objetivo era ser votado en las elecciones municipales. A raíz de ese hecho y de comentarios aislados, Samira logró que su tía Raihana le explicara la historia del camello de hojalata, a la que se referían con frecuencia como causa de sus males. Samira aprendió que era la forma de designar a las motos; un día un motorista tuvo un accidente cerca del pueblo donde vivía la familia de Samira. Viviendo la hospitalidad tradicional en sus costumbres le atendieron cinco semanas, hasta que se recuperó de sus heridas. Él les propuso traer una bomba hidráulica para bombear el agua del pozo y mejorar el rendimiento agrícola. Como consecuencia dejaron sin agua a un pueblo que había más abajo; pero luego trasladaron la bomba de agua a un pueblo situado arriba del cauce del río y ellos fueron los que sufrieron las consecuencias. Historia que refleja muy bien como cuando el desarrollo se hace sin tener en cuenta los derechos de los demás produce codicia y enfrentamientos, llevando en muchos casos a la miseria de algunas personas. El relato es ameno, está bien narrado y las ilustraciones a lápiz son buenas.
