LAS ILUSIONES DEL MAGO

         Agreste era un joven mago que recorría los pueblos haciendo magia en las plazas; tenía tan poco equipaje que todo lo llevaba puesto y vivía de lo que le daban los que le veían actuar. Un día, se encontró con un mensajero real que buscaba quién pudiera abrir un cofre que tenía el rey. A partir de este momento el lector entra en la historia, porque participará en la solución de los acertijos y problemas con que se encuentra Agreste. ¿Harías tú lo que hizo él cuando vio que la vida en el palacio real era muy cómoda?