EL ÚLTIMO DRAGÓN
Un día, los padres de Artús abandonaron el mundo y se fueron al Palacio reservado a los antiguos dragones. Artús, que apenas tenía cien años, se quedó sólo. Tras dormir otros cien años, cuando se despertó se encontró que su cueva estaba casi en el límite de una ciudad. Tras el alboroto inicial, fue hecho prisionero y juzgado. Hubo un fuerte debate pero finalmente quedó tras unos barrotes para la observación del público. El día que fue Guillermo, todo hubiera sido normal de no haber rodado una pequeña bola blanca desde el dragón hasta sus pies. Con esa perla, llamada Engleär, comenzará una aventura en la que Guillermo a lomos de Artús recorre diversos lugares, como el habitado por los peces-joya o el Palacio de Invierno de los Dragones y el Palacio de verano de los Antiguos Dragones. Divertida historia en la que aventura, fantasía y acción se dan la mano para conseguir un relato ameno.
