VIAJEROS INTRÉPIDOS

       La autora recoge cinco relatos de proezas realizadas. La primera es el viaje que Marco Polo realiza hasta el corazón de Asia. Tras pasar muchos años en aquellas tierras, regresó a Venecia donde escribió el relato de sus viajes. Ante lo sorprendente de sus narraciones, fue preguntado con frecuencia sobre la veracidad de lo descrito, reafirmándose una y otra vez en ella. El siguiente viaje lo hace Shacklenton a la Antártica. Ya se  había llegado al Polo Sur, pero este viajero se plantea cruzar el largo camino que supone ir de un extremo a otro de ese lugar. Tras notables peripecias, logró recoger vivos a todos los expedicionarios, destacando precisamente por su empeño en no dejar a nadie abandonado. La siguiente proeza la realiza una mujer, Amalia Earhast, quien fue pionera en la aviación, cruzó el Atlántico en avión y emprendió la vuelta al mundo en un bimotor; desapareció en el intento y nunca se llegaron a encontrar restos del aparato ni de ella. Thor Heyerdahl tuvo la intuición de que los habitantes de Polinesia provenían de América y para demostrarlo, organizó una expedición que, con el material disponible en la época en la que el supuso que se realizó ese viaje, intentó repetirlo. Su expedición además de relatarse se ha llevado al cine; es conocido este intento como el viaje de la Kon-Tiki. El último relato es el de la llegada del hombre a la luna, en mayo de 1969, poniendo un hito en la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Supone, además del hecho en sí, un notable avance técnico para lograr esa acción. Los mapas, dibujos, fotografías, etc., ilustran bien estos viajes.