EDUARDO CHILLIDA. EL ESCULTOR DEL ESPACIO

        Excelente biografía del escultor vasco, desde sus abuelos que le transmitieron junto a un ejemplo excelente a sus padres, ella gran amante de la música y él que era militar pero que en su infancia quiso ser artista. Eduardo, capaz de captar la belleza con facilidad no comenzó siendo un buen estudiante. Solo cuando el afán de saber le importó, comenzó a estudiar a fondo. Su amistad primero y noviazgo y matrimonio con Pilar Belzunce le fueron de gran ayuda. Pintó y tuvo buenas relaciones con una galería de París, conoció a escultores relevantes, pasó por una profunda crisis cuando sus manos no eran capaces de reflejar lo que él quería expresar, descubrió con asombro la belleza de la escultura griega, si bien él fue pasando por diversos materiales, el hierro, el bronce, el mármol, el granito. Su obra es extensa y destacan de forma particular el peine de los vientos en San Sebastián y el material que ha servido como elemento para Chillida-Leku, que pasando por diversas vicisitudes, es un reflejo de la obra del escultor. El autor ha conseguido mostrar bien la personalidad de Chillida así desde un profundo respeto a las ideas del escultor y de otras personas, aspectos que no siempre se han reflejado así en otras biografías de esta colección.