LAS TORRES DE FEBRERO
Un joven se encuentra en una playa. Desconoce su identidad, origen, lugar donde está… Le faltan todos los puntos de referencia que suele tener una persona habitualmente. Tras dudar el camino a seguir, se adentra hacia el interior. Allí tendrá varios encuentros que marcarán su vida: un varón, una chica joven y un perro. A él, le llaman unas veces Tim y otras Tom. El empeño en que ponga por escrito sus recuerdos de ese día, 29 de diciembre es insistente. Por otra parte aprecia un intento de evitar que lea lo que está escrito al final de la libreta que le facilitan. Algunas palabras que ve, desconoce su significado. Más adelante huirá hacia unas torres que ve no lejos de allí. Vivirá en la casa del guarda del lugar, quien tampoco le aclara mucho más. La visita a las torres parece prohibida pues tienen algo de enigmático, pero sin embargo hay visitas organizadas a ellas y un guía que les acompaña. Poco a poco irá hilvanando datos. Calcula que debe tener entre los 14 y 16 años, edad similar a la de la chica que ha conocido, Teya. Que el diario tenga fecha de 31 de febrero no deja de ser sorprendente, pues esa fecha no existe en nuestro calendario. Según la teoría del doctor Denosi, de quien tiene una vaga noción y de los leídos en uno de los diarios a los que tiene acceso, existen diversos mundos. Entre dos de ellos hay posibilidad de comunicación cuando se da la conjunción de calendarios, fecha que oscila entre finales de febrero y comienzos de abril. En ese momento, si se menciona la palabra clave se pasa de un mundo a otro. Así llegaron las torres al mundo en el que ahora vive. Hay un extraño deseo en los habitantes del mundo en el que está que ese paso sea cada vez menor. Se tuvo conciencia de él en 1944 y se puede realizar cada cuatro años si se acierta en el momento y palabra precisa. Si alguno de los habitantes que conoce vino de su otro mundo es difícil de saber pues se produce una falta de memoria. Se constata que esos pasos se dan por las notas de prensa en las que se menciona la desaparición de un joven y su posterior localización. Por ese dato, se aprecia que el tiempo no corre igual en un mundo que en el otro en el que está. De hecho, no tenemos certeza que tras volver e irse de nuevo, Tom haya regresado a nuestro mundo habitual. Novela de suspense, intriga, con cierta emoción en la que se aprecia la necesidad del ser humano de conocer su propia identidad así como de establecer lazos de confianza y amistad con otros seres humanos.
