MAKTUB
Manolo, casado y con dos hijos, tiene problemas en su matrimonio. Un golpe en la cabeza le provoca visiones de una mujer gorda. Acude al médico y allí se encuentra con un adolescente, enfermo de cáncer, que le va a trastocar la vida.
Maktub: el destino, lo que tiene que ser. Es increíble que en pleno siglo XXI, y con la clase de cine que se hace, alguien se atreva a recuperar el espíritu de las españoladas de los 60 estilo La gran familia. La película tiene mucho humor y muchas lágrimas. Es tierna, divertida, sentimental, inverosímil y encantadora.
No tiene grandes cualidades cinematográficas, pero sí un reparto eficaz que cumple con precisión su papel, conscientes de que la misión es sencilla: emocionar al espectador. Peretti vuelve a encarnar a un hombre normal sorprendido porque la realidad no es como él espera. Jorge Garcia (el buenazo de Perdi dos) aporta su granito de arena con un pequeño papel. Y el amplio reparto femenino logra mostrar química.
Para todo el que quiera pasar un rato entretenido llorando. Tras los títulos de crédito otra secuencia divertida.
