MADAGASCAR 3: DE MARCHA POR EUROPA
Los animales han decidido abandonar África de una vez y regresar a Nueva York. Sin embargo, antes, deben pasar por Europa, para recoger a los pingüinos, que se encuentran jugando en los casinos de Montecarlo. Cuando comienzan a ser perseguidos por la capitana francesa de Control de Animales, deciden esconderse en un circo en el que hacen nuevos amigos.
Los directores no se cortan a la hora de ridiculizar a los franceses y tratan mucho mejor a los ingleses. Y esa descompensación se nota bastante en un argumento que podría haberse subtitulado De marcha por Francia. El ritmo no es muy consistente y tan pronto entretiene como abure.
Otra película alocada, frenética, repleta de gags ocurrentes. La pega es que ya son tres y las situaciones se repiten hasta la saciedad. El argumento apenas ha variado de una a otra, de modo que resulta un poco cansino observar los mismos desarrollos.
Hay que reconocer que hay algunas situaciones muy logradas, resueltas con agilidad y dirigidas a todo tipo de públicos. La capitana francesa, la mala de la película, se convierte en la diana de todo tipo de desastres y venganzas.
