ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO
Dos días en el País de las Maravillas fueron determinantes. El Sombrerero Loco perdió a su familia en el día horribloso. Las hermanas Reina Roja y Reina Blanca se enfrentaron para siempre en el día olvidoso.
Alicia viaja a esos días en el pasado. No podrá cambiar los hechos, pero podrá aprender de ellos y arreglar lo que estaba roto.
Esa idea de los viajes al pasado, sin buscar la paradoja sino como una investigación, es muy interesante. Son los momentos dramáticos familiares en los que no se supo pedir perdón.
Y todavía más interesante es su visión del paso del tiempo, las cicatrices del pasado, las heridas que arrastramos, el modo en que usamos el tiempo de que disponemos. Porque Tiempo (muy buena idea la de hacer que el tiempo sea una persona) no es un ladrón: da antes de quitar.
De ese modo Alicia hace un análisis de los sentimientos desde la distancia: es la imagen reflejada en el espejo la que mira los actos de la persona real.
Una película con bastante más profundidad de la que aparenta, apoyada por una potente imaginería visual.
